
Cae la noche lentamente para dar paso a la luna llena,
alumbrando las calles con su movimiento por el cielo,
dando ese toque plateado a la fría piedra de las fachadas.
Noche embriagadora que me ciegas y dominas,
te siento tan cerca que casi podría tocar tu negrura,
siempre acompañado por ella y hoy la dejaste salir,
brillando para que podamos admirar su belleza,
su esplendor, perfección y armonía,
siéntela como si pudieras tocarla con tu mano,
como si el hielo que desprende te hiciera resplandecer,
todo tu cuerpo se estremece mientras la miras,
te absorbe, te atrae, te impregna de su aroma.
Adoro la noche en la que los sonidos del silencio
son lo que se escuchan por las calles.